¿Qué cuestiones legales debo tener en cuenta a la hora de montar mi e-commerce?

Hoy en día muchos emprendedores orientan sus proyectos hacia una venta online que plantea numerosas ventajas: flexibilidad, comodidad para el usuario… ¿Pero es tan fácil como montar mi web y ponerme a vender? Sí y no.

Desde un punto de vista tecnológico, es muy sencillo montar un comercio online y comenzar las ventas en seguida, más allá de tener bien montado el servicio logístico (envíos) y la plataforma de pago. Pero por otro lado, todos los que se lancen a la venta online deben tener presente cuáles son las implicaciones legales para hacerlo, ya que las tiene como cualquier otro negocio físico.

Las ventas a través de una tienda online o ecommerce figuran en la ley como “contratos celebrados a distancia” y plantean una serie de requisitos específicos. Estos varían según cuáles sean las condiciones de “venta” web que se establecen como contrato entre usuario y nosotros. Si nuestro sitio web no es una tienda sino una plataforma de servicios, en lugar de condiciones de venta redactaremos unas condiciones o términos de uso.

Cómo adaptar el proceso de compra online a la normativa

Pero no solo basta con la redacción de textos legales ajustados a la normativa; también es fundamental que configuremos todo correctamente para obtener el consentimiento de los usuarios a lo largo del proceso de compra y cumplir así con todos los requisitos legales.

Con esto en mente, el proceso de compra ideal marcado en nuestro e-commerce sería el siguiente:

  1. En la navegación y selección de los productos, estos siempre deben llevar incluido el precio, indicando si incluye o no los impuestos aplicables y gastos de envío.
  2. Durante el proceso de selección y previo a la compra final, se debe ofrecer al consumidor la posibilidad de abandonar el proceso de compra así como revisar el carrito.
  3. Previo a la confirmación del pago, el cliente debe aceptar las Condiciones de Venta, confirmando haber leído y entendido las mismas. Idealmente, estas condiciones deben ser descargables en caso de que el cliente así lo desee.
  4. Tras esto, y al cliente confirmar el pago, el contrato entre ambas partes queda “firmado”. Es importante que no utilicemos eufemismos lingüísticos que puedan dar lugar a equívoco y el cliente pueda sentir o aludir que no era consciente de haber aceptado pagar el producto.
  5. A través de un correo electrónico o del “Área Cliente” de nuestra web, se debe enviar al cliente un recibo/confirmación del pedido. Lo ideal es que esta notificación sea enviada dentro de las 24 horas posteriores a la formalización del pedido.

El mantenimiento de un proceso controlado y disciplinado como el anterior puede evitarnos muchos problemas y mejorar la satisfacción de nuestros clientes en lo que a su experiencia de compra se refiere.

La normativa y control son los pilares que asegurarán la solidez de nuestro negocio y nos permitirán centrarnos en estrategias comerciales y creativas que puedan hacer crecer el proyecto hasta cotas ilimitadas.

Emprendedor: 6 maneras de aprovechar los eventos de tu sector

Una de las cosas que primero aprenden los nuevos emprendedores es lo importante y beneficioso que puede resultar –normalmente a medio plazo, aunque en ocasiones incluso a corto- asistir a los eventos del sector en el que desarrollan su actividad.

Cuando uno piensa en “qué puede salir” de ir a un evento o congreso de su sector, la primera respuesta que aparece en la mente es siempre la misma: un nuevo proyecto o cliente.

Sin embargo, además del networking y posibles oportunidades negocio, hay aspectos intangibles muy interesantes que se trabajan en estos momentos: aprender a presentarte y a contar lo que haces, definir tu “marca personal” y un largo etcétera.

Es por esto que, cuando un emprendedor comienza a asistir a este tipo de eventos, rara vez deja de hacerlo. Es un lugar en el que se puede establecer contacto directo con posibles clientes y partners, en el que descubrir las últimas tendencias del sector…

Trucos para aprovechar tu presencia en eventos

Siendo así, es bueno tener claro qué cosas priorizar a la hora de asistir a eventos:

  • Si vas acompañado, no te quedes al lado de la persona que conoces. Ten claro que tu objetivo, y la mejor manera de generar nuevas oportunidades de negocio, es conocer gente y descubrirles lo que haces.
  • Puede que la labor comercial no sea tu fuerte, pero a estas alturas ya habrás descubierto que es algo imprescindible para cualquier emprendedor. Prepara bien tu presentación, como un “elevator pitch”, para poder contarla de manera concisa y clara a aquellos que creas que puedan estar interesados.
  • Un básico pero no por ello menos importante: mentalízate para repartir tarjetas, así como recibirlas. Aun en la época digital, esta sigue siendo una buena herramienta de comunicación.
  • Aprovecha la presencia de pioneros o líderes. Muchos de los eventos suelen contar con personalidades del sector para dar una charla o una formación, así que asegúrate de no perdértelas. Nunca sabes lo que puedes aprender de ellos y siempre son una fuente de inspiración.
  • Ten en cuenta los comentarios positivos, pero especialmente los negativos. El feedback de otros compañeros y potenciales clientes es algo tremendamente valioso para cualquier emprendedor. Recuérdalo y, una vez haya acabado el evento, estúdialo con detenimiento y piensa en qué puedes mejorar.
  • Sé realista, no vas a poder ir a todos los eventos. Por buena pinta que tengan o bien que te hayan funcionado en el pasado, tienes un negocio que llevar y a nivel económico –y logístico- seguramente te sea imposible asistir a todos. Los eventos son una herramienta útil para hacer crecer tu negocio pero no son su eje principal. Con filtrar con un poco de criterio todo debería ir bien.

Muchos nuevos emprendedores no conciben la importancia y utilidad que pueden tener los eventos para el crecimiento de su negocio.

Dicho esto, es importante recordar que no se trata únicamente de conseguir nuevos clientes, si no también de “rodar” tus habilidades comunicativas y la manera en la que vendes tu producto o servicio. Cuantas más veces lo cuentas y con más personas lo discutes, más pules el discurso y más convincente se vuelve; además de que conseguir una de las cosas más importantes a la hora de emprender: entender mejor a tu público objetivo.

Emprendedor, ¿sabes qué tipos de crowdfunding existen?

El crowdfunding se ha convertido en la fuente de financiación de muchos autónomos emprendedores que desean crear su propio negocio. Tal es así, que desde que surgió ha ido evolucionando y se han creado diferentes tipos de crowdfunding.

En primer lugar…

¿Qué es el crowdfunding?

El crowdfunding o micromecenazgo, en castellano, es una red de financiación colectiva que a través de aportaciones, normalmente económicas, consiguen financiar un determinado proyecto. Normalmente el mecenas recibe algún tipo de recompensa a cambio de su participación.

La financiación colectiva surgió a finales del siglo XX en forma de donaciones para hacer realidad ideas. Las bandas de música fueron pioneras en conseguir financiar sus discos o giras musicales con las aportaciones de sus fans.

Años más tarde, los emprendedores y el ecosistema start up se aprovecharon de esta idea para conseguir financiación a través de la cooperación. Así, estos pueden hacer realidad sus proyectos sin la necesidad de recurrir a préstamos bancarios.

La colecta, normalmente, se realiza a través de Internet en plataformas especializadas para ello.

Con el tiempo, el crowdfunding ha ido evolucionando y hoy en día existen cuatro tipos:

Crowdfunding de donación

Es habitual en proyectos solidarios en los que se hace una aportación desinteresada, por lo que las personas que participan no reciben nada a cambio.

Crowdfunding de recompensa

En este caso, el impulsor ofrece algo al mecenas: merchandising, maquetas… Esta es la fórmula más popular y la que ha hecho posibles muchos proyectos.

Equity Crowdfunding

Las personas que participan pasan a formar parte de la sociedad como contrapartida por su prestación. Sus derechos dependerán del dinero aportado, así como los beneficios recibidos en caso de haberlos.

Crowdfunding de préstamo

Como compensación, se ofrece un tipo de interés sobre el dinero recibido. Este conlleva un riesgo inferior, ya que el inversor recibirá el dinero en un tiempo establecido. Este modelo tiene ciertas similitudes con la financiación bancaria.

En todos los casos, tanto el emisor como el receptor, estarán obligados a declarar y tributar sobre la cantidad aportada en un proyecto de crowdfunding. Es importante, en estos casos, contar con un experto que te resuelva las dudas.

En Perea Abogados asesoramos a autónomos emprendedores para que puedan poner en marcha su proyecto y hacerlo realidad: desde la financiación, hasta el plan de negocio. Consúltanos para ayudarte a encontrar el camino hacia el éxito de tu idea.

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